Un delicado brazalete de cobre calado, formado por hojas cuidadosamente lijadas y trabajadas a mano, una a una. Sus aperturas permiten que la luz atraviese la pieza y cree un juego de sombras que cambia con cada movimiento de la muñeca, evocando la sensación de estar bajo el dosel de un bosque.
Las hojas representan uno de los símbolos más universales de la naturaleza: crecimiento, renovación y transformación. Una hoja nace, se desarrolla, cambia y finalmente da paso a algo nuevo. Llevar este símbolo puede convertirse en un pequeño recordatorio de que nosotros también estamos en constante evolución.
El juego de luz y sombra de la pieza invita además a conectar con una idea profundamente espiritual: la belleza de aceptar los cambios. La luz no permanece siempre igual, las sombras se transforman y cada movimiento revela una imagen diferente. Como en la vida, nada permanece completamente estático.
El cobre, presente en la pieza desde hace siglos y asociado tradicionalmente en distintas culturas con la energía, el equilibrio y la conexión, aporta un significado especial al diseño. Su acabado en oro rosa añade calidez y elegancia, haciendo que la pieza pueda llevarse tanto de manera individual como combinada con otros brazaletes.
Una joya para quien entiende que llevar algo bonito también puede ser una forma de conectar con uno mismo y recordar aquello que quiere cultivar en su vida.
Las hojas representan tu crecimiento.
La luz, tu claridad.
Las sombras, todo aquello que también forma parte de tu camino.
Un recordatorio para crecer, transformarte y permanecer conectada con tu esencia.
Material: Cobre 99,9% bañado en oro rosa
Dimensiones: 70 × 70 × 20 mm
Ajuste: Flexible, talla única